Siguiendo la campaña de Antanas Mockus y Sergio Fajardo para la presidencia de Colombia, 2010.
Días en que revisamos los periódicos 8 o 10 veces al día para leer y coleccionar cada noticia, para analizar todos los comentarios; días en que compartimos el video con la última composición o la última visita a las ciudades, o que repetimos los anteriores sin nunca cansarnos; días en que prendimos la W o Caracol a las 6 para escuchar la última declaración y comentarla; días en que no soltamos el facebook para ver qué cosas insólitas nos compartían nuestros anónimos amigos de campaña; días en que escribimos, comentamos o reenviamos mensajes para canalizar este exceso de entusiasmo o de desconcierto; días en que no nos aguatamos las ganas de discutir con la abuela, el taxista o quien cayera en nuestras manos; días en que nos reunimos a ver los debates como si se trata de la final del mundial de fútbol al que nunca clasificamos.
Días que habrán sido por lo pronto nuestra experiencia política más intensa, días en los que nos enviciamos con la utopía y no quisimos soltarla o, tal vez, días que fueron un prefacio al momento en que repentinamente tuvimos que enfrentarnos al aterrador reto de realizarla.
Días de verde.
(La imagen de "enderecemos esta vaina", es de Esteban Ucrós, y el Mockus de fondo es de Diego Contreras)
Catching Elephant is a theme by Andy Taylor
La emotividad de estas elecciones ha llegado a exasperarme, hasta el punto de que llevo muchos días escribiendo líneas, frases por ahí… Facebook se ha vuelto un medio de intercambio de opiniones necesario para no ahogarse con tanto dolor de patria.
Desde antes de la primera vuelta las relaciones del Partido Verde y el Polo me han intrigado y han ocupado significativos espacios de mis días de verde. ¿Por qué el Polo se empeñaba en hacer ver a Antanas como un neoliberal? ¿Por qué no entendían que un gobierno legal, que no estigmatice, no chuce, no persiga, no hostigue, es su mejor oportunidad para construir una fuerza más grande y tener opciones reales para llegar a la Presidencia? Luego vino una bajada en la montaña rusa de las elecciones: las declaraciones de Antanas. ¿Cómo permitir, si quiera por descuido, la interpretación de que la izquierda democrática justifica la violencia?, ¿por qué no reconocer y darle su justo lugar a la inmensa, horrible y sobre todo injusta inequidad de este país?, ¿por qué no rectificar? Este episodio significó la reafirmación, a tiempo, de que afortunadamente no hay ningún líder que pueda recoger las opiniones de todos y cada uno y que aún así, hay que escoger. Hay que comprometerse.
Sí, tengo claro que una cercanía con el Polo implicaba perder muchos votos de derecha. Sí, lo sigo teniendo claro. Aún así creo que no es posible quedarse quieto cuando las fuerzas tradicionales del país se unen en un nuevo Frente Nacional: el Partido de la U, el Partido Conservador y la hasta ahora valiente oposición del partido liberal (valiente porque siendo un partido de maquinaria se atrevió a distanciarse de la fuente burocrática).
Ya lo había dicho Semana el 15 de abril: “Partidos como Cambio Radical, el Partido Conservador e incluso el Partido Liberal (que desde hace 12 años no está en el poder) no descartan las alianzas de cara a una muy probable segunda vuelta. La probabilidad de una gran alianza y de que el próximo gobierno sea de coalición es cada vez más latente. ‘Estamos retornando a la tradición política de Colombia’, sentenció Carlos Guzmán, politólogo de la Universidad del Norte. ‘Los partidos siempre han tenido distintas divisiones internas: galanistas, lopistas, lleristas, laurenistas… pero en tiempos de crisis son cooptados por el oficialismo’, explicó” (y la negrita es de Semana).
Algo en mí tembló cuando lo leí. Por un lado, sentí algo parecido a la alegría de pensar que tanto miedo les inspiraba la fuerza del Partido Verde. Por otro lado, deseé que la historia se quebrara y me aferré a la ola verde para pensar que algo de verdad podía cambiar, que había millones de personas que votarían por ese cambio. Pero esta semana, como muchos, he tenido el corazón arrugado por las votaciones del domingo: hubo fraude y hostigamientos, pero también varios millones de colombianos que se sienten identificados por todo lo que representa Santos.
La montaña rusa se mueve con nueva fuerza, con urgencia. ¿Alianzas para la segunda vuelta? Aprecio que la carta del Polo al Partido Verde sea una carta de partido a partido: aquí están en juego miles de electores, el país entero, no el futuro político de Petro y Antanas. Y ante el silencio Verde, que hace bien en tomarse su tiempo, y mi certeza de que un peligro es perder votos de derecha recordé esta frase: “La unión hace la fuerza”.
Es la frase verde por excelencia, la que recuerda que tres ex-alcaldes con ideas y egos diversos pudieron unirse, trabajar juntos, hacer una campaña solidaria y limpia y encontrar mecanismos para llegar a acuerdos. A ellos se unió Fajardo, en un acto humilde en el que puso aspiraciones colectivas de cambio por encima de pequeños triunfos y derrotas personales. Esa unión marcó el despegue de la ola verde, con merecida razón.
Ahora, cuando llegan esas palabras a mi memoria, siento que es momento de seguir uniendo, de ver más allá de las diferencias, sanas diferencias de la democracia. De pensar en el país, de pensar en tantos, tantos, que queremos recuperar la dignidad de este país. Somos más de 3.120.000 votos, estoy segura. Pienso que es hora de no quedarse en las diferencias, sino de sumar a partir de las coincidencias. Es hora de no darle gusto a todo el mundo, pero de intentarlo todo para cambiar el rumbo. La política tradicional no pierde tiempo pensando en diferencias programáticas, se une sin más pensando en estar más cerca del poder. Aprecio que el Polo y el Partido Verde tengan cuidado de no comprometer sus principios. Pero cuento con que esta defensa de la coherencia vaya más allá y defienda la Constitución, las reglas de la democracia, el derecho a que haya fuerzas de oposición no perseguidas. La unión hace la fuerza. Y somos muchos, muy diferentes que necesitamos seguir demostrando que esa frase es más que palabras.
Paula Zuluaga Borrero
Nota: aquí va el link completo del artículo de Semana http://www.semana.com/noticias-elecciones-2010/coalicion-todos-contra-mockus/137620.aspx
y que bueno que no fuera sólo el Polo…